La Selección Colombia no solo ha tenido que superar a sus rivales dentro del terreno de juego durante la Copa del Mundo, sino también un exigente reto logístico que pocos han destacado. La Tricolor se ha convertido en la única selección del torneo que ha disputado partidos en los tres países anfitriones: México, Estados Unidos y Canadá.
El recorrido comenzó en territorio mexicano, donde el equipo dirigido por Néstor Lorenzo afrontó la fase de grupos entre Ciudad de México y Guadalajara. Posteriormente, la clasificación la llevó a Estados Unidos para disputar el compromiso de dieciseisavos de final frente a Ghana, un encuentro que superó con autoridad para mantenerse con vida en el campeonato.
Ahora, el siguiente desafío obliga nuevamente al combinado nacional a hacer maletas. Colombia viajará hasta Canadá para enfrentar a Suiza en busca de un lugar entre los ocho mejores equipos del Mundial.
Este constante traslado representa un importante desgaste físico y mental para los jugadores. Largos vuelos, cambios de clima, diferencias horarias y alteraciones en las rutinas de entrenamiento son factores que pueden influir en el rendimiento de cualquier selección. Mientras tanto, otros favoritos como Argentina, Brasil e incluso México han permanecido durante todo el torneo en un solo país, reduciendo considerablemente ese tipo de exigencias.
A pesar de estas dificultades, Colombia ha respondido con carácter. El equipo terminó líder de su grupo, permanece invicto en la competencia y ha mostrado un fútbol sólido que mantiene viva la ilusión de millones de aficionados.
El trabajo de Néstor Lorenzo y de todo su cuerpo técnico merece un reconocimiento especial por la manera en que han administrado el grupo en medio de un calendario tan exigente.
Ahora, el reto será aún mayor frente a Suiza. La gran incógnita es si el desgaste acumulado terminará pasando factura o si la Tricolor volverá a demostrar que tiene las condiciones para seguir haciendo historia en esta Copa del Mundo.

