Marco Rubio llegará a Barranquilla este martes para reunirse con el presidente Abelardo De La Espriella. La visita también abre la posibilidad de retomar la propuesta de un consulado estadounidense en la capital del Atlántico.
Barranquilla, Atlántico.— Colombia y Estados Unidos se preparan para una reunión de alto nivel que puede marcar un nuevo capítulo en la relación bilateral. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, llegará este martes 8 de septiembre a Barranquilla para reunirse con el presidente colombiano Abelardo De La Espriella y el canciller Omar Bula Escobar.
La visita hace parte de una gira regional que llevará a Rubio por Colombia, Ecuador y Perú entre el 8 y el 10 de septiembre, en momentos en que Washington busca profundizar sus alianzas en América Latina.
La agenda tendrá tres grandes componentes: seguridad y lucha contra el narcotráfico, apoyo a la recuperación del terremoto del pasado 10 de agosto y fortalecimiento de las relaciones comerciales. El propio Departamento de Estado ha señalado estos asuntos como parte de los objetivos de la gira.
Seguridad y lucha contra el narcotráfico
Uno de los puntos de mayor peso será la cooperación en seguridad.
Colombia se incorporó durante el nuevo Gobierno a la iniciativa conocida como Escudo de las Américas, promovida por la administración de Donald Trump para coordinar esfuerzos contra los carteles y las organizaciones criminales transnacionales.
En las últimas semanas, además, se ha producido un acercamiento militar más estrecho. El comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, visitó Tumaco y sostuvo reuniones con autoridades colombianas para fortalecer la cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado.
El Gobierno estadounidense también anunció un paquete de aproximadamente US$1.000 millones en asistencia de seguridad para Colombia, destinado a fortalecer capacidades de seguridad y de la Fuerza Pública. La propia Embajada de Estados Unidos en Colombia ha divulgado este paquete como parte de la nueva etapa de cooperación bilateral.
La reconstrucción después del terremoto
Otro asunto central será la respuesta al terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto.
Estados Unidos ya comprometió US$26,5 millones en ayuda humanitaria para Colombia. El aporte incluye alimentos, salud, protección, refugios y evaluaciones estructurales posteriores al desastre.
De acuerdo con la información publicada por RBN Noticias, durante el encuentro se analizarán las necesidades que todavía persisten en las zonas afectadas y las posibilidades de ampliar la cooperación estadounidense para la reconstrucción.
Por eso, la reunión no solamente tendrá una dimensión diplomática: también podría definir nuevos mecanismos de cooperación para la recuperación de las regiones afectadas.
Comercio: los aranceles también estarán sobre la mesa
El tercer gran asunto será el comercio.
El Gobierno colombiano busca obtener alivios frente a los aranceles estadounidenses que afectan a productos colombianos. RBN Noticias señala que Bogotá ha planteado una suspensión temporal del arancel del 12,5 % para algunos productos, entre ellos las flores.
Esta solicitud no es menor para el sector exportador. Otros reportes han documentado el impacto que el arancel del 12,5 % está teniendo sobre las exportaciones colombianas de flores y el interés del Gobierno en conseguir un alivio temporal después del terremoto.
Hasta ahora, no existe confirmación de que Estados Unidos vaya a eliminar o suspender ese arancel. Por eso, este punto debe entenderse como una solicitud del Gobierno colombiano y uno de los asuntos que estará sobre la mesa, no como un acuerdo ya alcanzado.
Barranquilla quiere aprovechar la visita
Pero la visita de Marco Rubio también tiene una importancia particular para el Atlántico.
El gobernador Eduardo Verano pidió al presidente De La Espriella que incluya en la agenda bilateral la propuesta para establecer o reabrir un consulado de Estados Unidos en Barranquilla.
La iniciativa fue presentada en julio durante una reunión con una delegación del Departamento de Estado en Barranquilla. Según las autoridades regionales, los representantes estadounidenses manifestaron que estudiarían la posibilidad.
Sin embargo, hay que hacer una precisión: el consulado todavía no está aprobado. Lo que existe es una propuesta regional que está siendo evaluada por Estados Unidos.
Para el Atlántico, la eventual presencia consular tendría implicaciones en materia de relaciones comerciales, inversión, turismo, intercambio académico y atención a ciudadanos.
Una reunión con varios intereses en juego
La llegada de Marco Rubio a Barranquilla ocurre, entonces, en un escenario mucho más amplio que una simple reunión diplomática.
Seguridad, narcotráfico, reconstrucción, aranceles, comercio e incluso la posible reapertura de un consulado estadounidense en Barranquilla hacen parte del contexto de un encuentro que puede definir varias de las prioridades de la relación entre Colombia y Washington durante los próximos años.
La expectativa ahora está puesta en los resultados concretos que puedan surgir de la reunión y, especialmente, en si las conversaciones se traducen en más cooperación para la seguridad, nuevos recursos para la reconstrucción y mejores condiciones para los productos colombianos en el mercado estadounidense.

